Carnavales 2026: América Latina celebra su diversidad cultural en las calles del continente
Los Carnavales reflejan la historia, tradiciones, identidad y mestizaje de América Latina.
El Carnaval de Barranquilla: Llegada del Rey Momo, Batalla de Flores , representando a los guerreros y guardianes de la tradición: los Congos. Foto: @Carnaval_SA.
14 de febrero de 2026 Hora: 14:08
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El carnaval, heredero de antiguas fiestas paganas y vinculado históricamente al calendario cristiano como antesala de la Cuaresma, se despliega en 2026 como una de las expresiones culturales más universales y diversas del mundo. Aunque su significado religioso se ha transformado con el tiempo, la celebración mantiene intacta su esencia fundada en la música, la transgresión festiva, la sátira social y la construcción de identidad colectiva, donde históricamente confluyeron diferentes clases sociales en un encuentro popular sin distinciones. Desde los grandes espectáculos urbanos hasta las tradiciones comunitarias del Caribe y los Andes, estos festejos reflejan la historia, el mestizaje y la creatividad de cada territorio latinoamericano.
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Delcy Rodríguez da la bienvenida a Carnavales por la Paz 2026 en Venezuela
El viernes 13 de febrero comenzaron oficialmente los Carnavales 2026 en varias ciudades de América Latina. En el estado La Guaira, Venezuela, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez dio inicio a los Carnavales por la Paz 2026, definiéndolos como «colorido de la identidad venezolana» para el disfrute de turistas y la diversión infantil. Rodríguez afirmó que «estos carnavales sean un paso más para mostrarle al mundo nuestra gran espiritualidad, que nada nos derrota y que el amor nos une para cuidar la paz».
En Los Teques, estado Miranda, un multitudinario desfile reunió a niños de diversas escuelas con disfraces alusivos a la fauna y flora venezolana, así como a las raíces africanas, indígenas y españolas que evidencian la riqueza multicultural de la nación. En el estado fronterizo de Táchira, la edición 57 del Carnaval Internacional de la Frontera abrió con una cabalgata binacional y desfiles programados durante el fin de semana.
Asimismo, Cumaná, en Sucre, inició su programación con desfiles educativos bajo la temática «Venezolanidad y soberanía patriota», mientras que en los llanos los Carnavales Ecoturísticos Apure 2026 arrancaron con el Gran Desfile y Grito de Carnaval, integrando actividades culturales con propuestas vinculadas a la biodiversidad regional.
Inicia el carnaval más emblemático
Brasil desplegó su magnitud carnavalera con celebraciones simultáneas en múltiples ciudades. En Río de Janeiro, el alcalde entregó simbólicamente las llaves de la ciudad al Rey Momo, inaugurando el Carnaval 2026. Aunque el carnaval carioca es el más conocido a nivel mundial, la festividad constituye un fenómeno nacional: las escuelas de samba prepararon desfiles incluso en regiones amazónicas, mientras las celebraciones en la ciudad colonial de Olinda comenzaron el jueves 12 de febrero.
En São Paulo, la urbe más poblada del país, el viernes 13 se realizó oficialmente la apertura con los desfiles de 14 escuelas de samba del Grupo Especial en el Sambódromo de Anhembí, en una edición marcada por la diversidad de temas culturales, sociales e históricos, incluida una referencia a la reforma agraria. Además de los espectáculos en el sambódromo, São Paulo prevé recibir a millones de personas en su carnaval callejero, que incluye más de 600 comparsas distribuidas en distintos barrios.
Prosigue la fiesta colorida por ciudades y barrios del continente
Montevideo, Uruguay, vibró al ritmo ancestral del candombe con el tradicional «Desfile de Llamadas», expresión fundamental de la cultura afrouruguaya que reunió a miles de ciudadanos y visitantes. Este festejo, que cumple 70 años de celebración ininterrumpida, constituye una muestra viva de la herencia afrodescendiente del país, donde las comparsas —formadas por músicos, bailarines y portadores de banderas— desfilan por las calles al sonido de tres tambores fundamentales: el chico, el repique y el piano.
El Carnaval de Montevideo se extenderá durante 40 días, convirtiéndolo en el más largo de Latinoamérica, y articula dos grandes tradiciones: las murgas, con letras cargadas de sátira social y política, y el candombe de origen afrodescendiente. Reconocida como Capital Iberoamericana del Carnaval, la ciudad uruguaya despliega desfiles, corsos, tablados barriales y el Concurso Oficial de Agrupaciones en una celebración donde la música se erige como identidad y memoria colectiva.
En la provincia de Celendín, Perú, diez noches previas a la fecha principal del Carnaval cada barrio desfilará con su delegación denominada «PATOTA», presentando diversos motivos en competencia por la mejor presentación. El 13 de febrero desfiló el barrio «El Rosario», el más grande de la ciudad, en un recorrido que se extendió por más de tres horas.
Mientras tanto, en el norte de Argentina, el pintoresco pueblo de Tilcara, en la provincia de Jujuy, se convirtió en epicentro del singular Carnaval de la Quebrada, manifestación auténtica de la identidad pluricultural de la región. Los disfraces rinden homenaje al «Pujllay», figura local conocida como «diablo alegre» que simboliza la alegría y desinhibición permitida durante los días de carnaval, lejos de cualquier connotación negativa.
Cada tambor, cada danza es tradición: Carnaval de Oruro y la Batalla de Flores
Este sábado 14 de febrero comenzó uno de los carnavales más simbólicos del continente: el Carnaval de Oruro, en Bolivia. Declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad por la Unesco en 2001, esta celebración representa una de las expresiones más poderosas del sincretismo religioso y cultural andino, combinando rituales prehispánicos y católicos en torno a la peregrinación al Santuario de la Virgen del Socavón.
La Diablada constituye su eje central, con cientos de bailarines que encarnan al diablo Supay y a los siete pecados capitales mediante coreografías precisas, música en vivo y un despliegue cromático de máscaras y trajes. Durante cuatro días, 52 conjuntos interpretan 18 danzas tradicionales diferentes en un circuito de casi cuatro kilómetros que recorre la ciudad minera.
A diferencia de otros carnavales del mundo, en Oruro la danza no es competencia: es promesa. Los danzarines avanzan hasta la Basílica Menor del Socavón en señal de fe, agradecimiento y compromiso de seguir bailando en honor a la patrona de los mineros. La Gran Tradicional Auténtica Diablada Oruro, fundada en 1904, abrió el recorrido junto a otras fraternidades centenarias como los Incas Hijos del Sol (119 años) y la Morenada Zona Norte (112 años).
En Colombia, Barranquilla vivió este sábado 14 de febrero uno de los días más esperados del año con la Batalla de Flores 2026, desfile que abre oficialmente el Carnaval y que este año celebra los 35 años de su escenario más emblemático, el Cumbiódromo de la Vía 40. Reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, el Carnaval de Barranquilla se rige bajo el lema «¡Quien lo vive, es quien lo goza!», resumiendo su espíritu profundamente participativo.
El recorrido de cuatro kilómetros se transformó en un «Río de Emociones», concepto que rinde homenaje al Carnaval como corriente viva donde confluyen belleza, tradición y alegría barranquillera. La edición 2026 reunió diez bloques temáticos que integraron 73 grupos folclóricos, 180 disfraces individuales y colectivos, 18 carrozas, 59 tráileres musicales y cerca de 14.000 danzantes.
Más que máscaras y comparsas, los carnavales latinoamericanos constituyen el latido vivo de un continente que baila su historia, resiste en el color y canta su diversidad. Desde Oruro hasta Río de Janeiro, desde Barranquilla hasta Montevideo, estas fiestas populares tejen identidad desde abajo: indígenas, afrodescendientes y mestizos transforman las calles en territorios de alegría colectiva. En cada tambor late la memoria ancestral; en cada traje brilla la soberanía cultural. Porque en América Latina el carnaval no es solo fiesta: es pueblo en movimiento, es memoria en danza y es la certeza de que, aun en los tiempos más complejos, la vida se celebra con más fuerza.
Autor: teleSUR: asm - JML
Fuente: teleSUR y Agencias




